Necesito vaciarme.
Dejar de ser obsecuente a mis primeros instintos…
Iba de un paseo a otro, sin espacio a pensamientos, sin descanso. Los besos dejaban de ser en medio de otros besos, y los recuerdos se confundían, se confunden.
Claro, es esa necesidad que abandonas al primer vuelo, envolviendo el olfato hasta esconderse en las sábanas.
De todas las perspectivas, esta es la más sana, de todos mis quiebres y juramentos en falso.
Necesito vaciarme.
No se trata de pureza, no se trata de volver a ser el mismo.
¿Cuándo eres?, ¿Cuándo dejas de ser?
Muevo las manos haciendo un llamado, pareciera un intento de escape, no es más que mi tiempo cortándose en dos, para así deslizarse tranquilo antes y después de dormir.
2 comentarios:
Lo tenías botado...
Pero gracias por regalar tus palabras, aunque sea muy de vez en cuando...
Siempre es grato visitar tu blog y ver un nuevo escrito!
te quiero amigo,
un abrazo...
Angie!
GAAAAAAAAAAAAAAAYYY
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